Blues, Jazz y Rock

Blues , jazz  y  rock: cien  años  de  historia

En la historia de la humanidad siempre han existido formas de decir y expresar  sentimientos colectivos, sentimientos que manifiestan de alguna manera el estado de necesidad de patentar la diferencia en lo espiritual , cultural y social de un grupo ; en la vida del mundo existe un elemento que se mueve en esas tres esferas, este elemento que ha sido dotado del don de la ubicuidad, que se pierde en el tiempo y se vuelve a encontrar, que adopta miles de rostros como tantos espíritus lo habitan, este elemento es la Música.       

En el qué hacer del ser humano la música ha ocupado un lugar importante como factor que contribuye a una identidad y a la relación con el mundo sensible de quienes la crean y la escuchan, por lo tanto es inevitable hablar de la historia de la Música, la ubicación espacial y temporal de lo que sucedió y de lo que está y seguirá sucediendo en ella, dinámica que induce de cierta manera a recurrir a diferentes formas de aprehenderla, conocerla y a establecer sus relaciones mediáticas.

Lo anterior es una apreciación general de la música en donde necesariamente se inscribe el sentido e interés personal por ella,  interés que se impone como una necesidad pasional, una relación de afecto y fibra por tres géneros musicales que han marcado caminos en el desarrollo de diferentes tendencias en el mundo de la música, estos géneros son: El Blues , El Jazz  y  El Rock .

Cuando hablamos de relaciones mediáticas se hace evidentemente que los medios de comunicación  cumplen una función importante en el conocimiento y la difusión de dichos géneros , en el caso particular la Radio Comunitaria Semillas  con el programa de historia de la música llamado “ Blues, Jazz y Rock un Siglo de Música “ cuyo objetivo es la formación de una nueva audiencia, espacio que  durante cuatro años ha tratado de difundir tres clases de expresiones musicales foráneas  que aun dada esta característica no deja de sentar su importancia e influencia en la nueva música Colombiana, luego hoy podríamos hablar de un embrionario Jazz y  Rock Colombiano. Se habla de cien años de historia e historias de agrupaciones, músicos, instrumentos y composiciones todo rodeado de gran talento, espiritualidad y mística . Un siglo de música entendido como un proceso de formación estética, de evolución en la transformación multiplicadora del mundo sonoro, de fusión de propuestas musicales disimiles, de tratar de comprender el camino marcado por la raza negra del sur de los Estados Unidos en el Blues desde que se gestó en el campo y llego a las grandes ciudades para influenciar al Jazz y al Rock dos géneros musicales netamente urbanos. En los comienzos de la  historia de la música Jazz  la raza negra fué protagonista, condición suficiente para considerarla como una expresión  marginal que en su desarrollo y reconocimiento junto al blues buscarían nuevos y grandes espacio en el mundo del entretenimiento.

Algo más de cincuenta años tendrían que pasar para que el Rock hiciera su aparición como todo un fenómeno musical de masas, los escenarios reclamaban más espacios abiertos, más potencia en sus equipos de amplificación y desde luego el despliegue publicitario en torno de las nuevas estrellas, sus forma de vida y sus grabaciones. La música Rock ha mantenido una relación estrecha con la evolución de la tecnología del sonido y desde las dos últimas décadas del siglo XX con el desarrollo de las estrategias visuales,  por supuesto que paralelamente al Rock continuaría el desarrollo del Blues y del Jazz , los tres en diferentes procesos de enriquecimiento mutuo.

Ahora es importante abordar la experiencia radial en el espacio que se viene transmitiendo todos los martes a las 6 :00 de la tarde, a la hora del claroscuro diario, hora en que la claridad da paso a la noche, en donde una trompeta, un saxofón o una voz manifiestan una ruptura de dos latitudes contrastadas, una que nos recuerda que la radiola todavía tiene manivela, exaltando cumpleaños que acompañados de estilos musicales  han sido fruto de la cultura popular ; y la otra nos llegan como seres extraños, intrusos que tras expresar en su idioma y a su manera la forma de asumir la existencia  en sus recuerdos generacionales que han padecido trescientos años de esclavitud. Cuando todo esto se manifiesta en la   radio comunitaria  como parte fundamental de su espíritu y su visión, las anteriores diferencias se vuelven complementarias, una alternativa que nutre el derecho a la inclusión.