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VOCES Y TRAZOS DE LA RADIO COMUNITARIA
Boyacá tiene muchas historias arrancadas de diversas experiencias de radio, su cielo durante largos años ha estado cubierto de las voces de paisanos que cuentan e irradian la vida. Aquí unos trazos, unas voces del proceso de Ecounidas y Redboy. |
| ASOCIACIÓN EMISORAS COMUNITARIAS DE BOYACA ECOUNIDAS |
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El 17 de febrero de 1989 la voz de Sutatenza dejó de sonar. Hace exactamente once años el país despidió los sonidos de esperanza y educación que cubrieron el cielo con las ondas de Radio Sutatenza. Quizá en aquel momento se pensó que con ella callaban también la propuesta de una radio movida por un interés diferente al lucro particular.
Sin embargo muchas otras voces se quedaron por ahí, llenando a pedacitos el cielo boyacense. Eran pequeñas emisoras que en muchos municipios madrugaban a despertar a sus paisanos : servían de correo con entrega inmediata para mandar las razones de un lado para otro. Saludaban al amigo, al vecino y al familiar que regresaba al pueblo y a la vereda. Daban testimonio de los grupos musicales campesinos que desde el rancho le componen a su vida, sus sueños y sus tristezas. Hacían posible muchos amorios a través del mensaje y la complacencia. Avisaban de los festejos, las actividades y los fallecimientos sucedidos en el municipio. En fin, radiaban la historia del pueblo y sus habitantes.
No hay ningún dato que permita acercarnos a la cantidad de estas emisoras, pero se sabe que son muchas y que han existido desde siempre, pues por diversas circunstancias unas se apagan pero asimismo se prenden otras. También sonaban y suenan aún algunas que conformaban la Red de Emisoras Amigas que logró conformarse entre 1980 y 1988, lideradas por Radio Sutatenza para fortalecer su proyecto "La Radio Ayuda a Educar". Sin embargo algunas de éstas (La Voz del Lago - Aquitania, La Voz Minera - Paz de Río, Radio Bello Horizonte - Pesca, La Voz de la Cordialidad - Gámeza, Ondas del Sur - Sativasur, Ondas Musicales - Sogamoso, entre otras) a pesar de hacer trabajos parecidos no tenían acercamientos o trabajos conjuntos, incluso la mayoría ni se conocían de cerca, simplemente oían hablar unos de otros.
Se podría pensar que esa "distancia" se debía a palabras como "ilegales", "piratas", o "clandestinas" como solía nombrárseles y por eso preferían permanecer en su anonimato, alzando voces en cualquier lugar del departamento y arrinconadas en cualquier parte de la casa. Por lo menos así las encontró por allá en 1993 la Revista Cultural Boyacense "Siembra", cuando andaba de pueblo en pueblo en busca del saber popular.
A partir de entonces a través de "Siembra", se lograron algunos encuentros cercanos, donde llegaban los artesanos de la radio. Los que habían aprendido del oficio a punta de esfuerzo, amor y mucha constancia. Los que lo heredaron de su padre, su tío o su vecino y los que les entró la gana de probar eso de la radio y se amañaron. Entonces parecían que ya se conocían. Las anécdotas iban y venían, los trabajos, las experiencias, las ocurrencias y hasta las mañas o trucos para solucionar las dificultades, les eran muy familiares. Todos de alguna u otra manera tenían el alma llena de radio, de esa radio artesanal que se construye con escasos recursos, de esa radio que llega al rancho con la voz del compadre y del vecino, de esa radio que acompaña el aliste, el aporque, el arado, el ordeño, el descanso, la rutina, el camino y la cotidianidad. |
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Bueno, así se empezaron a encontrar sus voces en un mismo espacio, donde la magia de la radio se irradiaba en sus rostros, pues por primera vez se sentían en total sintonía y descubrían que no estaban solos en el oficio sino que muchos colegas a diario prendían la "cajita" para llenar el cielo de veredas y municipios. De esos encuentros salían propuestas para hacer trabajos en compañía, para respaldarse unos con otros, para buscar algún tipo de financiación para mejorar los equipos y tener la posibilidad de acceder a cursos o talleres de capacitación, para que sus voces viajarán un poco más allá sin miedo a ese apellido con que los definían.
Si bien estos espacios sirvieron más para reconocerse que para adelantar algún tipo de trabajo radial, por otro lado permitieron ubicar algunas experiencias, mantener ciertos lazos de cercanía por lo menos para saber qué hacían y dónde estaban estos artesanos. En adelante las relaciones se mantenían por vecindad, pero en realidad nunca se logró concretar ninguna actividad, pues cada uno siguió en su emisora, con sus equipos de siempre y su programación habitual, mientras en otros espacios se discutía lo referente a la legalización de estas emisoras por parte del Ministerio de Comunicaciones y ellos tenían cierta representación porque alguien asistía por iniciativa personal.
Casi un año después de la promulgación del decreto 1447, el 4 de julio de 1996 por convocatoria que hizo la Fundación Convite Cultural, se reúnen en Sogamoso dieciocho (18) experiencias de radio comunitaria de diversas partes del departamento. Aunque esta participación estuvo movida un poco por los intereses en la adjudicación de las licencias de radio (hasta esa fecha el Ministerio no había resuelto nada), es importante reconocer que los pasos dados desde años atrás y el deseo arraigado de mejores posibilidades para las radios comunitarias también les permitió volverse a encontrar y descubrir muchas voces nuevas.
Como quiera hubo mucha sintonía, muchos sueños y muchas propuestas. Se conocieron, compartieron historias cotidianas, vivencias del oficio radial y después de un día de trabajo, de refrigerios, mesas de trabajo, discusiones y acuerdos, quedó planteada la creación de la Red o Asociación de Emisoras Comunitarias, cuyo compromiso asumían todos los participantes. Después fue solo cuestión de otra reunión, estatutos, reglamentos, una platica para los gastos y meses más tarde nacía la Asociación Emisoras Comunitarias de Boyacá ECO UNIDAS, conformada por 18 experiencias de radiodifusión, ubicadas en 15 municipios de Boyacá, proceso que ha estado animado y acompañado muy de cerca por la Fundación Convite Cultural, quien además es asociado a través de su Centro de Producción y Formación Radiofónica.
Cuando aparece la resolución 1420 de marzo del 1997 la cual adjudica las licencias de radio comunitaria, solamente a 8 emisoras de Eco Unidas les otorgan licencia. Esto hace que algunas dejen de sonar y provoca desmotivación en otras que en corto tiempo cuelgan el micrófono, sin intentar ningún mecanismo de acercamiento o concertación para que puedan seguir haciendo radio. Simplemente desaparecen del dial y dejan de participar del proyecto de Eco Unidas. |
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Así las cosas, la Asociación entra en una etapa muy difícil. Una etapa que viven todas las regiones y todas las emisoras, pues en adelante los esfuerzos de cada una se concentran en tener la documentación completa, los equipos, estudios y pólizas para cumplir con las disposiciones del Ministerio. Para algunas más complicado porque en realidad no tienen organización de base, sino que han funcionado como empresas familiares e inclusive personales y por lo tanto se ven solas en la búsqueda de recursos. Cabe anotar que desde ahí comienza mal el "proyecto radiofónico".
Sin embargo como lo "urgente no daba tiempo para lo importante", a través de Eco Unidas se logra negociar los estudios técnicos para cinco emisoras asociadas y más adelante la adquisición o reposición de equipos, especialmente los de transmisión, ya que las emisoras existentes estaban trabajando en A.M.
A pesar de las dificultades especialmente económicas, las emisoras que quedan mantienen el interés por permanecer en Eco Unidas, donde tienen la posibilidad de acercarse, respaldarse y compartir información para cuanto trámite se requiera, máxime cuando esta propuesta mantiene no tanto un "aparato", sino precisamente un espacio de encuentro para fortalecer lo local, con autonomía, respeto y tolerancia, mediado por un proceso horizontal (los cargos en el Consejo Directivo son por puro trámite legal), donde se conversa mucho y las decisiones se toman entre todos de manera fresca.
Con el ánimo de reconocerse en su propio campo, se hacen reuniones periódicas y cada vez se realizan en una emisora diferente. Esto ha permitido fortalecer la organización y hermanar las emisoras, pues producto de estos encuentros se ha logrado mantener un intercambio permanente a través de mecanismo como la identificación de Eco Unidas. Los enlaces vía telefónica en fechas especiales para compartir programación. La serie LOS PUEBLOS : SUS HISTORIAS Y VIVENCIAS, donde cada emisora realiza un programa sobre cualquier tema o historia de su municipio y luego se reproduce para que las demás lo transmitan. Los mensajes institucionales de navidad y año nuevo que son irradiados simultáneamente por todas las asociadas. Y la mayor experiencia, la producción del Programa AMBIENTE CONSENTIDO, del cual se realizaron veinte (20) programas de 30 minutos, los cuales fueron emitidos semanalmente por 18 emisoras comunitarias de Boyacá y 8 de Santander.
Esto se ha logrado en buena parte gracias a que la Fundación Convite Cultural cuenta con el Centro de Producción y Formación Radiofónica, con estudios digitales que siempre han estado a disposición de las asociadas a Eco Unidas. De igual manera su acompañamiento y asesoría constante han permitido el crecimiento como personas, radialistas y emisoras, buscando que éstas se enmarquen dentro de la función de comunitarias y que cada vez dispongan de mejores oportunidades de formación y trabajo en cada municipio.
De otra parte la buena disposición y el sentido de solidaridad y fraternidad que existe permite gestionar la consecución de material fonográfico a bajo costo, pauta publicitaria, préstamo de equipos de una emisora a otra y especialmente hacer circular toda la información, que de alguna manera, necesitan en un momento determinado, con lo cual se ahorran tiempo y dinero cuando se trata de comprar material.
Respecto a cosas como la pauta publicitaria las emisoras mantienen unas tarifas muy similares. Se destacan mecanismos o estrategias que utilizan para su sostenimiento económico, las que son compartidas e implementadas en cada municipio de acuerdo a las características propias.
Hoy son doce experiencias de radio comunitaria las que reúne Eco Unidas, ubicadas en los municipios de Aquitania, El Cocuy, Gámeza, Monguí, Paz de Río, Pesca, Socotá, Socha, Sogamoso, Soracá, Tibasosa y Tipacoque. Realmente ser muchas o pocas nunca ha importando, pues siempre está por encima el hecho del compromiso y la responsabilidad que asume cada una. Tampoco se ha realizado ninguna campaña o promoción para buscar mayor número de asociadas sino siempre se espera que el interés sea sentido por quienes desean asociarse. Por esto mismo, entre los requisitos está incluida una visita de reconocimiento, la cual se realiza por delegados de otras emisoras, quienes van, observan, conversan, conocen, escuchan y comparten una jornada con las personas que tienen trabajo y responsabilidades en dicha emisora.
Este camino recorrido por Eco Unidas y por cada una de sus asociadas ha permitido también tener una mirada amplia de la radio comunitaria en Boyacá, pues se sabe dónde están ubicadas, quienes la están haciendo y que características generales tiene. Se reconoce que son muy pocas las que han nacido de una organización de base, la mayoría primero nacieron como emisoras y luego como "organización", carecen de un proyecto radiofónico, tienen muy baja calidad en sus producciones y una programación muy similar, donde un altísimo porcentaje lo ocupan los espacios musicales (copia del estilo comercial), bajos niveles de participación, aunque se resalta que son reconocidas por la población y en cierta medida mantienen sintonía y presencia en la vida del pueblo.

1994. Parque Santander, Sogamoso. Primeros encuentros para ir tejiendo la red, ECO UNIDAS. APARECEN: PRIMERA FILA: Eduardo Trujillo (Paz de Río), Guillermo Patiño (Tibasosa). SEGUNDA FILA: María y Antonio Hernández q.e.p.d (Aquitania), Padre...(Socha), Sonia Pérez (Semillas), Rodrigo Siabato (Siembra), José Miguel Pérez (Tibasosa) y Juan de Jesús Rivera (Pesca). TERCERA FILA: José Iván Guevara, q.e.p.d (Tibasosa), Geovanny Borrero (Red Infantil), José Antonio Corredor (Tibasosa), Carlos Castillo, q.e.p.d. (Gámeza), José del Carmen (Floresta). |
Tal vez uno de los mayores inconvenientes se presenta en el hecho de que la mayoría son pequeñas empresas familiares o personales y por eso mismo hay cierta prevención para abrir espacios de participación o permitir que otras personas ejerzan algún tipo de decisión, máxime cuando hay algunas que llevan muchos años funcionando y se niegan al cambio. Allí se asume como única forma de participación, el uso del teléfono, la posibilidad de programar alguna música o ciertos programas considerados de interés comunitario, pero no son producto de grupos de producción local, grupos organizados o estamentos municipales que tienen mucho por compartir y construir para lograr una mejor calidad de vida.
Esta es la situación que se va a encontrar en la radio comunitaria de la región. Por eso se quiere, según el propósito, que las emisoras sean VOCES, RADIOS QUE SE HERMANEN PARA QUE LA VIDA SE CULTIVE EN BOYACÁ, pues contar con experiencias de más de veinte años en la radio y otras de las nuevas, dan la posibilidad de trazar un plan que permita darle sentido y estabilidad a la radio comunitaria del departamento.
A esto se suma la presencia y participación que se ha tenido en todos los eventos que han movido la radio comunitaria en el país, desde agosto de 1989 en Rionegro- Antioquia, Sutatenza, Bucaramanga y Bogotá, de donde se tiene un panorama de las demás experiencias del país.
Se cuenta además con el trabajo del Centro de Producción y Formación Radiofónica de la Fundación Convite Cultural, que ha prestado asesoría y formación a varias emisoras del departamento (Gámeza, Puerto Boyacá, Socotá, Tibasosa) y ha diseñado e implementado proyectos en Radio Escolar (ocho colegios de Sogamoso, uno de Gámeza y uno de Tibasosa). Radio Infantil (cuatro colegios de Sogamoso y las escuelas urbanas de Gámeza y Tibasosa), financiado y coejecutado con el Proyecto de Comunicación para la Infancia. Desarrolló, además, en los departamentos de Arauca, Boyacá, Cundinamarca, Guaviare y Meta los Talleres de Formación para Emisoras Comunitarias "PARA IR-RADIANDO", financiado por la División de Comunicación Social del Ministerio de Comunicaciones.
En la parte de producción se cuenta con un estudio digital, donde se han realizado diversos productos radiales para la radio comunitaria, entre los cuales se destaca "AMBIENTE CONSENTIDO", programas sobre la problemática y los trabajos en favor del medio ambiente en Boyacá y Santander, auspiciado por la Corporación Ecofondo y Corpoboyacá y contando con la participación de varias organizaciones no gubernamentales con trabajo ambiental.
En Boyacá se han hecho varios esfuerzos por fortalecer los procesos de radio comunitaria, mediante talleres facilitados por Colcultura, la Unidad de Radio del Ministerio de Cultura, la Radio Universidad Nacional y el Ministerio de Comunicaciones, pero no son procesos continuos sino muy puntuales y con pocas posibilidades de socialización.
Estas entidades, de diferentes maneras, también tienen diagnósticos sobre algunas emisoras del departamento, pero éstos no son muy reales, pues se tomaron mediante un formato que llenó quien asistió a un taller y en la mayoría de los casos se diligenció a medias, con información incorrecta o falsa por tratarse de una persona ajena a las vivencias de la radio, o muy reciente en este trabajo. Otro caso es el autoengaño al registrar los datos y disponerlos de tal forma que la emisora se vea sumamente atractiva o funcionando de la mejor manera. |
| RED DE EMISORAS COMUNITARIAS DE BOYACA - REDBOY |
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Por convocatoria de la Emisora Villa de Leyva Stereo y de su Director Marlon Prieto, representantes de 17 Emisoras Comunitarias de Boyacá volvieron a encontrarse en la capital del departamento, en un nuevo intento para juntar sus voces y propuestas.
Esta vez entraron en sintonía las emisoras comunitarias de Aquitania, Arcabuco, Berbeo, Beteitiva, Cómbita, Floresta, Moniquirá, Nobsa, Paz de Río, Pesca, Ramiriquí, Soatá, Sogamoso, Tibasosa, Toca, Turmequé y Villa de Leyva, quienes analizaron la situación actual de estos medios comunitarios, en aspectos como los Derechos de Sayco y Acimpro, las nuevas tarifas que está grabando en Ministerio de Comunicaciones, la editora musical y demás aspectos que se vienen tejiendo a nivel nacional.
La conversa tenía una disculpa mayor : La Red de Emisoras Comunitarias de Boyacá – REDBOY, que desde hace dos años está dando pasos, encuentros y reuniones para conformarse y que por distintas circunstancias siempre ve aplazada esta oportunidad, a pesar que ya tiene unos Estatutos que fueron aprobados por 15 delegados de igual número de emisoras, pero ha faltado disponibilidad para darle vida jurídica y empezar a trabajar de manera conjunta para facilitar mecanismos que permitan mejorar las propuestas radiales en lo organizativo, técnico, capacitación, programación y por supuesto en la sostenibilidad social, cultural y económica.
Esta vez hubo mayor sintonía, mejores señales de vida. Después de escuchar un informe general de las propuestas que caminan en el país desde cada región y a través de SIPAZ y AMARC, el minuto de silencio al preguntar por Boyacá, fue más que suficiente para entender la situación. Así que esta vez, con el compromiso de cada uno, REDBOY se echó pa`lante. Su Junta Directiva está integrada así :
PRESIDENTE : Luis Enrique Osorio (Cómbita)
VICEPRESIDENTE: Marlon Prieto (Villa de Leyva)
TESORERO : Jaqueline Camacho (Berbeo)
SECRETARIO : Henry Castellanos (Soatá)
VOCAL : Guillermo Patiño (Tibasosa)
VOCAL : Jorge Reyes (Paz de Río)
Y Carlos Gerenas (Nobsa) como FISCAL.
Recordemos que en el departamento, por 10 años - desde el 4 de julio de 1995 – existe la Asociación Emisoras Comunitarias de Boyacá – ECO UNIDAS, que de diferentes maneras posibilitó un espacio de encuentro de las radios y una labor a nivel regional y nacional con proyectos cofinanciados por el Ministerio de Comunicaciones, Ministerio de Cultura, Red de Solidaridad Social, Fondo Mixto, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Fonade y Telecom, entre otros. Hoy Eco Unidas entra en un proceso de reflexión porque sus afiliados están dispersos y de alguna manera REDBOY recoge este proceso, pues su cobertura es mucho más amplia.
Esperamos que estas señales de vida de las radios comunitarias de Boyacá puedan seguir alimentando la vida y sobre todo que de una vez juntemos las voces, los sueños, las esperanzas y las ganas de hacer del oficio radial una apuesta de desarrollo y bienestar para nuestras comunidades. |
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